Estos días ha sido noticia el acuerdo entre Nokia y Microsoft. El fabricante de aparatos ya míticos como el archiconocido Nokia 3310 no podido o, mejor dicho, no ha sabido como reaccionar ante dos recien llegados a la escena de la telefonía móvil: Apple y Google.
El año 2007, con la presentación del iPhone, fue, posiblemente, un momento clave para la marca escandinava. Algo estaba cambiando y los directivos de Nokia no alcanzaron a verlo. Dos años después, con Android aterrizando de forma masiva en móviles de marcas como HTC, Samsung, Motorola o SonyEricsson y con Apple ya complemente asentada en el mercado, los resultados de Nokia cayeron un espectacular 90% (no es un error).
2009 Abril: Nokia, empresa finlandesa líder en la fabricación de teléfonos celulares, divulgó ganancias de US$161,3 millones en el primer trimestre, una caída de 90% en relación al mismo periodo de 2008. (Fuente: Wikipedia)

A pesar de fabricar móviles con una calidad indiscutible y de incluir multitud de funciones, su sistema operativo no estaba a la altura de iOS ni de Android. Realmente de no se trata de discutir la calidad técnica del sistema, si no de su aceptación por parte de los usuarios. Simplemente Nokia perdió la partida por apostar por una carta que nadie quería.
Por otra parte tenemos a Microsoft, otra veterana compañia que tenía un sistema operativo para móviles de mediocre aceptación con el que nunca destacó. Las pocas empresas que instalaron Windows Mobile en sus aparatos, han acabado instalando Android por su versatiliad y facilidad de adaptación. A pesar de todo, Microsoft nunca abandonó su idea de alcanzar el éxito en el mercado de los smartphones y lanzó en 2010 el esperado Windows Phone 7. Su éxito ha sido, al menos hasta ahora, poco menos que discreto a pesar de recibir gran cantidad de elogios en su presentación.
Así pues, el acuerdo de estos dos monstruos no es si no un matrimonio de conveniencia entre dos compañías perdedoras en una batalla que a día de hoy sólo tiene dos contrincantes reales: Apple con su ecosistema iOS en iPhones, iPad, iPod y futuros iLoQueSea y Google con su ecosistema Android en teléfonos móviles, tabletas (de marca o chinas), lectores de libros electrónicos e incluso cuentakilómetros para bicicletas. No se trata una historia de amor porque estamos hablando de empresas, y si se han aliado es porque piensan sacar tajada en lo que queda por repartir del pastel.
Sinceramente, dudo que lo consigan, pero mientras tanto vamos a disfrutar del espectáculo. Al fin y al cabo, la competencia es lo que hace que las empresas se pongan las pilas, ¿no?
Para saber más | Nokia Strategy 2011 (blog oficial)


