Es verdad, cuesta cambiar de hábitos, pero, sinceramente, hay pocos motivos para no utilizar una suite ofimática como LibreOffice. Cubre perfectamente las necesidades de la mayoría de usuarios, tanto en entornos domésticos como en la oficina. Incluye un procesador de texto (LibreOffice Writer), un editor de hojas de cálculo (LibreOffice Calc), un creador de presentaciones (LibreOffice Impress), un gestor de bases de datos (LibreOffice Base), un editor de gráficos vectoriales (LibreOffice Draw), y un editor de fórmulas matemáticas (LibreOffice Math).
LibreOffice nació como un fork a partir de OpenOffice. Esto es una de las ventajas más obvias del software libre. Dado que el código fuente de la suite OpenOffice (en manos de Oracle y anteriormente de Sun) estaba sujeto a la licencia LGPL, la organización The Document Foundation ha podido crear un versión independiente de este conjunto de programas, alejando el desarrollo de esta suite de los criterios de Oracle.
La versión que acaba de liberarse lleva el nombre de LibreOffice 3.3 y se trata de la primera versión estable después de su escisión de OpenOffice. En ella se han incluido muchas de las peticiones realizadas por los propios usuarios, entre ellas cambios en la interfaz y un mejor manejo de formatos, entre ellos el SVG para gráficos vectoriales. Ah! Por supuesto está disponible en multitud de idiomas, entre ellos el español, el catalán, el gallego o el eukera. En la web del proyecto la describen así:
LibreOffice es una completa suite de productividad de calidad profesional que se puede descargar e instalar de forma gratuita. Hay una gran base de usuarios de LibreOffice satisfechos en todo el mundo, y está disponible en más de 30 idiomas y para todos los principales sistemas operativos, incluyendo Microsoft Windows, Mac OS X y Linux (Debian, Ubuntu, Fedora, Mandriva, Suse, …) .
¿Todavía no la has descargado? Ya estás tardando.
Sitio oficial | The Document Foundation
LibreOffice en español | Proyecto hispano

