Julio de 2008. Apple acaba de poner a la venta su producto estrella, el iPhone 3G. Su diseño no es rompedor, pero el concepto que lleva detrás posiblemente sí lo fue en ese momento. Un móvil completamente táctil con un número de botones reducido al mínimo y un sistema operativo innovador para el uso de un teléfono. Internet, conexión WIFI, correo electrónico, iPod… lo último en ese momento en muchos aspectos.

Diciembre de 2010. Después de dos años y pico de usar el iPhone 3G lógicamente la sensación de estar usando lo último en tecnología hace tiempo que ha desaparecido. En el mercado hay móviles con mejores pantallas, con mejores cámaras (de hecho ya las había cuando salió al mercado), con mejor cobertura (tanto 3G como WIFI), más resistentes y con otros sistemas operativos que se han puesto al día. Para un fanboy de Apple la decisión habría sido clarísima, cambiar un iPhone 3G por un iPhone 4. Sin embargo, aplicando aquello de que los árboles no te dejan ver el bosque, decidí ver que ofrecía el mercado y conocí, entre otros, a un hombrecillo verde llamado Android. Por ahí también andan los Symbian de Nokia (viejo conocido de la época del N70), los Blackberry (inexplicablemente de moda entre los chavales de instituto) e incluso el Windows Phone, renovado hace muy poquito.

¿Qué ha pasado en estos dos años desde que salió a la venta (en España) el iPhone hasta ahora? Pues que Android, un sistema operativo desconocido en 2008 y desarrollado por Google, ahora está pululando en centenares de modelos y según las estadísticas se está comiendo el terreno iOS, el sistema operativo de Apple.

Pero, ¿es mejor Android que iOS? En mi humilde opinión, SÍ. Obviamente hay aspectos en los que el iOS de Apple es muy bueno, como por ejemplo en la experiencia de usuario. Sin embargo los aparatos de la manzana mordida tienen una serie de limitaciones serias. La libertad en Android o, mejor dicho, la falta de ella en iOS parece ser la clave del asunto.

Los argumentos, después del salto…

Libertad 1: Elección de la marca y modelo

Esto es uno de los motivos más importantes. Android hace funcionar móviles y tabletas de HTC, Samsung, LG, Sony-Ericsson, Motorola, Huawei, Dell, Toshiba, Acer, ZTE e incluso teléfonos diseñados en España como el Geeksphone One. Poder elegir supone tener un abanico de ofertas muy grande y, por tanto, adaptable a todos los gustos y bolsillos.

Por otro lado, Apple sólo tiene a la venta un modelo: el iPhone. No hay variedad de precios ya que sólo podemos comprar el iPhone actual y modelos antiguos algo rebajados.

Libertad 2: Aplicaciones

El concepto de censura no existe en Android. Las aplicaciones podemos obtenerlas tanto del repositorio oficial, el Android Market, como de markets alternativos e incluso directamente desde la web del propio desarrollador. Pero aún hay más. Google pone a disposición de cualquiera el software necesario para crear aplicaciones para Android, de manera que tú mismo puedes crear un programa para tú teléfono o tableta sin dar explicaciones a nadie.

En Apple las aplicaciones sólo se pueden conseguir en la AppStore oficial y para que una aplicación llegue ahí debe pasar por la censura que impone la compañía.

Libertad 3: Personalización

El sistema Android permite cambiar y adaptar a nuestro gusto prácticamente cualquier componente del sistema. Incluso podemos cambiar el sistema entero por versiones modificadas para añadir funcionalidades nuevas.

En el iPhone tenemos el software Cydia… que Apple se encarga de borrar en cada nueva actualización.

Libertad 4: Android no está atado a un único ordenador

Todos los archivos que tenemos en un dispositivo Android, ya sean fotos, canciones, vídeos o cualquier otro tipo de documento estarán a nuestra disposición en cualquier ordenador mediante un cable USB. Podremos navegar por el directorio de archivos igual que lo hacemos en un pendrive. Añadir archivos al teléfono será tan simple como copiar y pegar. Lógicamente podemos usar si nos apetece un programa para gestionar nuestras colecciones de música y vídeo, pero siempre será a nuestra elección. Por supuesto, Android se lleva bien tanto con los ordenadores que llevan Windows, Linux o MacOS

En Apple estamos atados a iTunes y a un solo ordenador. Conectar nuestro iPhone al ordenador del trabajo para copiar una canción (da igual que hayamos pagado por ella) es algo que simplemente no podemos hacer.

En resumen, Android es a día de hoy competidor muy serio de Apple, tanto en hardware como en software y tiene argumentos muy sólidos para convencernos. Cada cual que haga su elección. Yo ya lo hice.