Un buen diseño no debe dejar de lado la función. No tiene sentido poner por delante la estética a menos que saltemos la barrera del diseño industrial y hablemos directamente de arte, donde la función es irrelevante. La Bau Bike está precisamente en esa delgada frontera. Inspirada en el diseño Bauhaus prescinde de cualquier elemento superfluo, incluidos los frenos, y sus formas se basan en el ángulo recto y la geometría más esencial. No hay curvas, no hay ergonomía, solo estética.
La verdad es que me gusta… para mirarla. Para ir a dar un paseo prefiero algo más convencional, con frenos y cambio de marchas, por ejemplo.
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