Dicen en el anuncio de Aquarius que el ser humano es extraordinario y es verdad. La capacidad de soñar, de imaginar y de crear es extraordinaria y la obra de Ginou Choueiri es una buena muestra de ello. Este artista libanés afincado en Beirut ha convertido unas simples y humildes patatas en rostros humanos capaces de transmitir emociones. ¿No es genial?
En sus propias palabras: “Elegí la patata para retratar rostros humanos por su gran similitud. No sólo es su piel porosa como la nuestra, sinó que también su textura y color de la piel es muy similar, y, al igual que nosotros, pueden ser de diferentes tamaños y formas. Las patatas crecen, viven y, a continuación, entran en decadencia, reflejo de la efímera existencia y la fragilidad de nuestra propia naturaleza humana”.
Fuente | Ginou Choueiri vía Wooster Collective


0 comentarios
Llunamorena says:
May 24, 2009
¡Buenísimo!