El arte urbano es apasionante en cuanto a la diversidad de estilos y la rapidez con la aparecen y evolucionan nuevas técnicas y tendencias. Si hace poco veíamos cómo convertir un contenedor de vidrio en una cabeza gigantescas, la propuesta de hoy es todavía más insólita. Sporeborne es, por llamarlo de alguna manera, un grafitti que está literalmente vivo. En lugar de utilizar la clásica pintura en spray se ha utilizado musgo.
Sporeborne forma parte del proyecto Mossenger de Anna Garforth.
Vía | Scene360 Illusion





