Es muy probable que más de una vez hayas tenido ideas inconfesables para hacer pagar a tu jefe todos los malos ratos que te ha hecho pasar. Siempre con prisas, siempre con quejas y nunca con palabras de agradecimiento por nuestra dedicación. Se va a enterar. Esto es lo que pensaron estos ingeniosos empleados que obsequiaron a su superior con este regalito.

La inversión en post-its es considerable, pero los paga el jefe ;-)

Fuente | Pelapapas