Las bombillas incandescentes de toda la vida estan agonizando. Estas lámparas se inventaron hace muchísimos años, más de los que crees. Exactamente fue en 1854 cuando el relojero alemán Heinrich Göbel construyó lo que se considera la primera bombilla de la historia. Mucho más tarde Thomas Alva Edison consiguió desarrollar un modelo más fiable que aguantó hasta 48 horas en funcionamiento, pero el mérito de ser el primero no es suyo sino del relojero.

Curiosidades históricas aparte, está claro que estamos viviendo los últimos días de la bombilla tradicional. Su despilfarro energético es tan grande que tecnologías mucho más modernas y eficientes estan substituyendo muy rápidamente esta anticuada forma de iluminar. La comparación de la lámpara incandescente con otros tipos de lámparas no deja lugar a dudas:

Bombilla incandescente 60W ~ Lámpara bajo consumo 13W ~ Lámpara LED 4w

Pues bien, si te apetece reciclar alguna de estas viejas bombillas incandescentes te animo a convertirla en un pequeño y decorativo invernadero. Te quedaría algo así:

paso8.jpg

Puede parecer complicado, pero es sencillo. Básicamente se trata de una pequeña maceta con una tapadera que sujeta la bombilla y que dispone de un agujero por el que crece el tallo de una planta. Me explico fatal, mejor es que te fijes en las instrucciones paso a paso que encontramos en Instructables.com.