[lang_es]Japón ha sido durante el último siglo la cuna de la electrónica. De este país proceden la mayor parte de las más conocidas marcas de aparatejos domésticos, desde aquellos míticos transistores portátiles al walkman, del betamax hasta las modernas pantallas de plasma, de los ordenadores MSX a los Vaio. Pero también tienen una curiosa afición: el chindogu, el arte de los inventos absurdos. Básicamente se trata de diseños que tienen poca o nula utilidad. Unos ejemplos: un paraguas para recoger el agua de lluvia, un kit de herramientas para el campo en formato navaja suiza, unas zapatillas con mango para matar cucarachas, un portarrollos para cuando estamos resfriados, un encendedor de cigarrillos que funciona con el sol o un apartador de melenas para no comernos nuestros pelos.

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Chinogu Chinogu Chinogu

Chinogu Chinogu Chinogu

Sin embargo no todos los inventos tontos se consideran chindogus. La International Chindogu Society (ICS) es la organización internacional (sí, sí, cuesta de creer, pero es real) que decide qué requisitos debe cumplir un invento para ser considerado un chindogu. En resumen un chindogu debe cumplir estas condiciones:

  • No puede usarse realmente.
  • Debe haberse construido (es decir existir).
  • Será pensado como una herramienta para uso diario.
  • No puede estar o ponerse a la venta.
  • No pueden haberse creado sólo por broma.
  • No puede ser o contener propaganda.
  • Nunca debe ser o encarnar algo tabú.
  • No puede patentarse ni registrarse bajo ninguna licencia
  • No puede promover prejuicios

¿Te animas a crear un chindogu?

Fuente | The Nonist

Más info | The International Chindōgu Society[/lang_es]